jueves, 14 de agosto de 2008

En busca de una moral propia: el segundo mandamiento

Si el primer poema nos ofrecía como pauta de conducta el esforzarse por encontrar el universo que acompaña a cada persona, este segundo nos habla de los (no tan) héroes...

jueves, 7 de agosto de 2008

En busca de una moral propia: el primer mandamiento


En los últimos tiempos siempre me reprocho a mí mismo que no tengo bien claras mis propias normas morales. En un intento de demostrar lo contrario, me he propuesto escribir una serie de poemas que encierren diez mandamientos morales distintos que puedan servirme (¿y por qué no también serviros?) en el día a día. Quiero dejar bien claro que esta referencia bíblica no se presta a ninguna forma de apostasía, blasfemia, herejía o mesianismo.

martes, 5 de agosto de 2008

El lamento de una guitarra

Invoca de nuevo al diablo,
pulsando sus cuerdas,
una pequeña guitarra de colores cálidos
y muy logradas formas.
Su melodía, un beso al silencio,
es demasiado suave y sigilosa
como para servir a esos satánicos fines.
O quizás sea la más adecuada,
pues su vibrar en la noche
recuerda las caricias tentadoras
que una serpiente brinda a la tierra parda.
La guitarra, alma joven,
me confiesa en su melodía
haberse mojado entera en el río
una sola vez,
pero sin dejarse arrastrar por la corriente.
La guitarra, esposa del demonio,
rabiosa y ebria,
me dice al oído
que añora, junto al suyo,
el llanto de un bandoneón.

Bandoneón (según el diccionario de la RAE): variedad de acordeón, de forma hexagonal y escala cromática, muy popular en Argentina.