viernes, 18 de septiembre de 2009

En busca de una moral propia: mandamientos décimo y noveno

Como muestra de que durante este tiempo de inactividad del blog he seguido entregándome a los versos, os tengo preparados los dos últimos poemas con los que concluye la serie En busca de una moral propia, diez mandatos para la vida cotidiana que me he dado y que procuro (con éxito muy relativo) observar. Estos dos últimos poemas están muy relacionados: el noveno viene a ser un ejercicio de cinismo (sano) y de honradez; el décimo, una invitación a relajar las normas de uno mismo para abrirse a los demás (en el caso concreto del amor). Este último poema, a modo de colofón, deja abierta la serie y añade un matiz de contradicción. La sensación que tuve al acabarlo es que la moral propia no acaba de ser definitiva y coherente, que está por hacerse. Esto puede producir frustración en un primer momento, sin duda, pero en el fondo es un resorte que nos empuja, si no a acabar nuestra moral, por lo menos a perfeccionarla.

El noveno mandamiento

El décimo mandamiento



No hay comentarios: