martes, 21 de octubre de 2008

En busca de una moral propia: el sexto mandamiento


Este soneto encierra un mandato estético, pero también moral, dirigido especialmente a quienes dicen captar la belleza de la realidad, mientras apartan la vista o el olfato de los residuos que ésta acoge en su seno. En nuestro mundo vulgaridad y refinamiento van unidos de la mano, condenados a entenderse...

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