En el rincón del mundo
bajo nuestro mando,
allí donde relieves de sábana
efímeros y cambiantes...
donde la voz baja
y la respiración insólita...
donde ráfagas de besos
y luchas de brazos...
donde tú misma, yo mismo,
la desnudez nunca mostrada
y el amor en su epicentro...
donde la marea y el géiser...


No hay comentarios:
Publicar un comentario